La digitalización y la automatización no solo afectan al producto final, sino también a la cadena de producción. La fabricación inteligente y la robótica avanzada permiten procesos más ágiles y seguros. Además, la ciberseguridad se ha convertido en un eje central para proteger los sistemas digitales de los vehículos.
Regulación: establecer marcos legales para la conducción autónoma.
Talento humano: formar profesionales capaces de gestionar tecnologías emergentes.
Competencia global: las marcas deben adaptarse rápidamente para no quedar rezagadas.
